Es difícil llevar ya la cuenta de todos los satélites que se han enviado al espacio, especialmente que los más antiguos ya están completamente muertos o sin responder... o eso parece. Algunos pueden resucitar.

¿Como muere un satélite?

En el caso de la órbita baja los satélites entraran a la atmósfera en unos 25 años, pero de ser posible, cuando llega al fin de su vida útil un satélite es enviado a su muerte en una forma más programada y si queda combustible se programa para que entre a la atmósfera de la tierra.  O en los que están en órbita alta, se quema todo lo que les queda de combustible para enviarlos fuera de las órbitas operacionales y se les ordena apagar sus subsistemas.  Aunque no siempre las cosas salen como se espera.

 


Para funcionar los satélites pueden depender de baterías, generadores a base de isótopos o celdas solares, además a fin de aprovechar la señal generalmente envían señales de radio muy enfocadas, por lo que si la antena no apunta correctamente no pueden recibir o enviar señales a la tierra. En el caso que el satélite entre en modo de hibernación puede ocurrir que nunca reciba las órdenes de despertar. Existen muchas razones por lo que un satélite puede quedar flotando y desactivado.
A veces por alguna razón pueden volver a activarse o entrar en contacto con la tierra.

 

Ese fue el caso del LES 1, construido por el MIT y diseñado para estar en órbita geosíncrona.

 

El LES 1 fue lanzado en 1961 pero por un fallo en el cohete de lanzamiento no alcanzó la órbita geosíncrona así que se quedó en una órbita baja.

 

A pesar de eso, cumplió parte de sus propósitos, como probar el equipo que consistía en transmisión de banda X de estado sólido, circuitos lógicos de bajo consumo y equipo electrónico para corrección de torque.

 

Oficialmente fue abandonado en 1967, pero el 2013 varios aficionados anunciaron que estaban detectando ondas de radio que lograron ubicar que provenían del satélite, que por alguna razón comenzó a transmitir.

 

Aparentemente, 46 años después, sus baterías se terminaron por descomponer y el resultado es que las celdas solares se conectaron directamente al equipo y el satélite transmite cada vez que las celdas solares reciben luz de sol, en un patrón de cada 4 segundos. 

 

Aquí en este video podemos escuchar su señal. 

 

 

No es el único, casi una docena de satélites han despertado de los muertos.

Otro “muerto viviente” es el Transit 5b-5 que fue lanzado en 1965, también se le conoce como NAVSAT. Tiene una fuente nuclear y tiene vida para rato, pero está vagando en órbita polar sin prestar atención a las señales de los operadores.

Por otro lado, un  muerto viviente que sí resucitó fue el Galaxy 15. Un satélite de telecomunicaciones lanzado en el 2010, en una misión de 15 años, pero dejó de aceptar órdenes a los 5 años y se salio de orbita, perdiéndose el contacto. Pero algunos meses después el satélite se reinicio y volvio a aceptar los comandos, con lo que se puede reposicionar el satélite y regresó a su órbita y al trabajo.

En este momento existe una gran cantidad de basura y viejos satélites en órbita. En este momento existen unos 20,000 objetos artificiales en órbita y de ellos unos 2,500 son satélites operacionales. De los satélites difuntos es posible que algunos de estos vuelvan a la vida. Por ello los  radioaficionados ya hablan de "radio arqueología" a la búsqueda de estos zombis espaciales.

 

Al parecer estos zombis espaciales no presentan ningún peligro, pero son un tema fascinante para los interesados en historia espacial.

 

Lecturas sugeridas

 

http://www.thevintagenews.com/2016/10/31/abandoned-in-space-in-1967-a-us-satellite-has-started-transmitting-again/

 

https://www.nesdis.noaa.gov/content/zombie-satellitesshould-we-fear-graveyard-orbit-un-dead-satellites