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Articulos en Mundo Paralax

Una Sorpresa

Una Sorpresa

 

Por Javier Delgado

 
México, julio 1996

Ploc, ploc, ploc... Juan oía sin escuchar. Plocti, plocoti plocti, las gotas seguían cayendo. Era un cálido día de verano, en el sótano de su casa, el aire era húmedo y pegajoso, como si se pudiera quedar adherido a la piel para todo el año, Juan no le prestaba atención, . Ploc, ploco, ploc seguía la gota, pero Juan solo pensaba en ese tubo de cobre. Y es que no era un simple tubo de cobre, era una especie de sacacorchos de cobre conectado a... bueno no se exactamente a que estaba conectado. Por aquí y por allá se veían piezas de metal reluciente, algunas, y otras oxidadas, unas grandes y pesadas, otras ordenadas, como los soldados de plomo de un niño, otras, ni con la mejor voluntad del mundo podía decirse algo bonito de ellas pues eran sobrantes de viejas batallas. Shuuuh.. grito una válvula impertinente recordándole a Juan que el vapor estaba a punto. Scrich scrich , y Juan giro algo que creo que parecía una válvula, Fuuuuu -uup, fu uu-uup fup fup, fup, fup y una rueda giro y giro y giro. Volvió su atención al tubo y oyó... que ya no oía la gota. Mmmmmh dijo Juan, mientras veía que la tubería de cobre se volvía blanca. Finalmente... scrich scrich y cerro la válvula, que protestaba enérgicamente por falta de aceite. Puuuuuff fuaaaaa, y de otra parte entre ese armatoste, salió una nube de vapor. Finalmente reviso que no quedara carbón ardiendo, y una sonrisa traviesa apareció en la cara de Juan.

Marta estaba en la cocina preparando algo de comer, cuando vio salir a Juan del sótano. ¿Que se traerá entre manos?. Esa sonrisa no presagia nada bueno. Era la misma cara que tenia cuando apareció con su ultima máquina. Aun recordaba su vestido destrozado en la boca de esa cosa, Juan pretendía que saldría limpia y que no necesitaría depender de una lavandera que le perdiera la ropa. Recordando esa obscura masa de metal, pesada y sucia, no podía imaginar que tenia de malo una lavandera. Finalmente la máquina regreso a las profundidades del sótano, donde estaba segura, yacería olvidada por años. como las otras cosas que habían salido de ahí.

Entretanto Juan se entro a la cocina y le dio un beso distraído a su esposa.

-Pronto estaré lista, recuerda que tendremos invitados cenar. El pastor Willey vendrá con su esposa y quiere hablar contigo.

Juan la miro con como un niño al que le dijeron que no ira al circo. La visita del pastor significaba que no podría volver al sótano hasta el día siguiente. Suspiro y le acaricio la mejilla a su esposa. Sabia que ella no entendería sus protestas. Si no hubiera escuchado sus consejos de buscar una mejor educación, tal ves aun seguiría como capataz en la granja de su tío, pero a veces sentía que si se prestara un poco mas de atención a si mismo, seria un poco mas feliz, así que se dirigió a su cuarto a lavarse y ponerse esos trapos que "usa un caballero honorable". Marta lo vio alejarse y se preocupo, había esperado una sentida protesta, ¿Que se traerá entre manos?.

Tic, tac, tic tac, cloc, tic, tac, tic tac, cloc, Juan escucho el saludo del viejo reloj, y le contesto con una sonrisa, el reloj le señalo con su larga manecilla a su cuarto, y Juan dijo, Si, ya se que tengo que ir a cambiarme,. Tic Tac tac. Si y también lavarme. Gong, gong. Exactamente, ese pomposo pastor. Toc, Tic. Tengo que subir, nos vemos mas tarde. Tic, tac, tic tac.

Sush flosh sush flosh. Unas aspas giraban en el techo de la habitación como un molino de viento que se hubiera mojado y alguien lo había colgado del techo para que se secara, la aspas giraban y su fresca brisa le recordó que que en esa batalla el había ganado, sin embargo su mujer aun no decidía si debía presumir ese lujo, o considerarlo como una mas de las excentricidades de su marido. Por un momento su cara se puso seria, recordó también la cara de extrañeza de su mujer y la incredulidad otras gentes cuando les explico su idea de usar aire comprimido para frenar a un tren. ¿Para que si los operarios podían hacer eso perfectamente?... y luego recordó la cara de asombro de ese joven atorado en las vías cuando el tren donde había instalado su sistema, se había detenido a unos metros de el, en lugar de arrollarlo y destrozarlo. Aun algunos de sus compañeros no entendían como un poco de aire era capas de detener un tren con sus toneladas de metal, con solo aplicarlos a unos simples pistones.Pero el saber que había salvado vidas era una gran recompensa.

A veces se sentía solo, en medio de la gente, porque sabia que pocos lo escuchan realmente, si no fuera por sus amigos. Flosh Flosh Flosh.... Si ya se que no debo de soñar despierto, pero que quieres, si al menos Marta dejara que tuviera a algunos otros de tus compañeros en casa. Sush... Si, ya se que te gustaría tener una compañera, tal vez una maquina que subiera el agua a la habitación, podría tener un pequeño manantial, aquí en mi cuarto, y hasta una pequeña cascada para bañarme. Flosh Flosh. No te excites demasiado, pero creo saber como.

!Carruajes sin caballos!....¿Que era eso que había escuchado?. Se había perdido en el hilo de sus pensamientos cuando sintió un aire de indignación a su alrededor. ¿Que era lo que había pasado?. Tan rápido como pudo examino lo que había pasado.

Después de una cena sin complicaciones, aligerada por un excelente Oporto, recuerdo de algún opulento industrial, que ni siquiera el pastor se había atrevido a rechazar, habían comenzado a discutir sobre.. Ah.. si, las novedades que habían llegado del continente. Unos carruajes de vapor que se estaban construyendo en Inglaterra. Pero ¿porque esa indignación.? Entonces el rubicundo pastor continuo manoteando en el aire como si quisiera espantar esas ideas revolucionarias como si fueran moscas y siguió diciendo:

-Esas maquinas infernales. Dicen que se han atrevido a poner niños encima de ellas. Pronto tendremos esas cosas aquí y las vacas dejaran de dar leche cuando oigan ese estruendo. Dicen que pronto Inglaterra ya no tendrá ni una sola gallina, porque ya no quieren poner huevos. Juan, se que a pesar de sus, digamos excentricidades, nos apoyara para evitar que esas cosas lleguen a nuestro pueblo.

Juan pensó en la emoción que le había proporcionado leer sobre esos carruajes de vapor, y los deseos inmensos que había tenido de construir uno, para jugar con el, pero parecía que esta gente no era de la misma opinión. Por lo tanto lo mejor era tomar una acción evasiva.

-Hoy hace mucho calor, no les gustaría que pudiéramos poner un trozo de hielo, aquí en la mesa para refrescarnos, igual que como tenemos un fuego en invierno para calentarnos.

Juan miro a su alrededor, la retirada había sido demasiado brusca. Casi pudo ver al pastor imaginándose a un adorador del mal invocando una nevada en medio del desierto. -

-Quiero decir, en nueva York llegaban barcos cargados de hielo del ártico, a veces en la estación del ferrocarril secuestrábamos un bloque de hielo y nos lo llevábamos a nuestra oficina. Era delicioso partir ese hielo, refrescarse la frente y luego alguien conseguía alguno limones y preparaba una deliciosa limonada, helada, fresca, deliciosamente fría.....

Juan sintió que lo estaba haciendo mejor, el pastor se humedeció los labios, pensando en esa limonada. repentinamente sus facciones se suavizaron.

-Juan, no le parece que esos lujos serian excesivos, no debería ni pensar en ellos. 

Juan sonrío beatíficamente, aunque en su interior su sonrisa no era tan ingenua. Había encontrado una brecha, pero era demasiado pronto para usarla, debía ser mas paciente. Había manera de tentar al pastor con sus excentricidades...

-Lo siento pastor pero este calor me hace decir tonterías... espero que otra noche nos proporcione el placer de su visita.

Esa noche Marta se despertó en medio de la noche, y al ver a su inquieto marido dormir plácidamente como un bebe, pensó ¿que estará tramando?. Shosh flosh Shosh FLosh. Por un momento le pareció que alguien en la habitación se burlaba de ella

La mañana siguiente, Juan estaba rodeado de silencio, sus amigos estaban callados, a excepción de un reloj al que le había quitado las impertinentes manecillas, puesto que no necesitaba saber la hora, tic tac tic tac, era confortante ese pequeño latido, pero hoy no necesitaban decirles nada a sus amigos y ellos respetaban su silencio. En los rincones de su sótano estaban sus pequeños, hijos de su imaginación. Juan se imagino por un momento a los hermanos mayores de estos entrañables cachivaches. Algunos fabricaban botones, telas, tapetes, ollas y mas cosas. Cosas que ahora estaban al alcance de mucha gente, y que antes costaban mucho esfuerzo. Y entonces se remonto mas atrás ,aun recordaba su trabajo en la granja, el era un Señorito blanco, pero había compartido el trabajo de los esclavos, pues había nacido y jugado con ellos, ¿Porque no trabajar con ellos? por supuesto que su familia se había escandalizado. Juan había visto lo que es un ser humano tratado con menos respeto que una máquina, había tratado de facilitar el trabajo, pero para que construir y fabricar una costosa máquina pues los seres humanos son baratos. Eso decía su tío. Marta lo alentó a alejarse y ofrecer sus maquinas, pues con eso podrían tener dinero y casarse, pero nunca había entendido el verdadero motivo. Como explicarle el placer de crear algo, que se mueve y que crece, y que otros hombre toman en sus manos para que se conviertan y crezcan aun en otras cosas, y que finalmente harían innecesario el trabajo de esclavos, bueno, tal vez aun era demasiado pronto pero esos hijos suyos... Juan parpadeo un momento y pensó. Que ciego he sido, Marta si sabe lo que es tener el placer de crear algo que se mueve y crece y se desarrolla. Bueno, mis otros hijos se han ido pero estos permanecerían aquí conmigo. Ahora debía prepararse para otro parto. Estas máquinas estaban dedicadas a hacer cosas que las manos humanas hacían desde tiempos inmemorables, ahora podría fabricar algo que no podían hacer las manos humanas, algo que podía servir de diversión para algunos, un lujo para otros, o vital para otros mas. Cerro entonces los ojos y en lo que en su cabeza empezaron a tomar forma los órganos internos de su nueva criatura, sonrío al pensar si el pastor podría percibir lo poético que tenia el hecho de que era necesario calor para producir frío...

El problemas mas serio, era el corazón. Aquí en su atestado taller, había varios viejos y usados corazones que podía usar, pero no servían para su plan, algunos eran fuertes grandes y robustos, otros eran muy pequeños, pero todos eran algo sucios, por lo menos para alguien que no los viera con ojos de mecánico. Necesitaba algo mas pequeño, pero sin ser débil. Cerro los ojos e imagino como debía ser. Si al menos pudiera utilizar electricidad para el corazón, pero la electricidad necesitaba pilas y aditamentos costosos. No algo mas tradicional y sencillo, tal vez algún ida sus descendientes podrían utilizar electricidad.

Tiqui tac Tuiqui tac... Juan finalmente le presto atención al reloj, y le contesto, tienes razón, me estoy esforzando demasiado, debo descansar ahora, que la respuesta vendrá sola. Se levanto y finalmente fue consciente de la pegajosa humedad que lo rodeaba, y sintió la necesidad de aire fresco. Salió y se dio cuenta de que estaba a tiempo de recibir a la primera estrella de la noche. El aire fresco, los destellos rojizos del atardecer, los primeros grillo, todo eso lo lleno de esa paz interior que solo se siente cuando uno esta satisfecho consigo mismo. -¿Porque es corazón humano esta tan insatisfecho?, pensó. ¿Si todos los humanos pudieran captar estos simples momentos, no necesitarían riquezas ni luchar por manipularse unos a otros. Sonrío un momento ante su propia ingenuidad, el sabia bien que no lo movía enriquecer a otros, sino hacer algo por aquellos infortunados que habían perdido algo en la batalla de la vida. Los demás tenían su propia prisión que los aprisionaba con mayor seguridad que si fueran cadenas de hierro. Todos los humanos son prisioneros de algo, pero algunos se atreven al menos a tratar de asomarse por las ventanas de de prisión, para saber que había afuera.

Así, una vez mas en su vida, Juan se sentó concibió, dibujo, borro, se quejo de su incompetencia, rasgo sus bocetos, tiro y volvió a dibujar, se alabo por su competencia. Todo mientras que pasaba sus ideas a papel, lo que mas adelante se pasaría a metal.

Resumiendo, Juan, el viejo ingeniero, vivió una vez mas.

En este pequeño pueblo, no había artesanos capaces de darle forma a sus dibujos, y el sabia que incluso sus hábiles manos no estaban a la altura de los hábiles operarios que conocía, así que mando los dibujos con sus antiguos amigos y se dedico a esperar y a pensar. Que pensarían sus amigos de la ciudad al darse cuenta que el viejo ingeniero no era capaz de retirarse por completo de su profesión. En parte habían tenido razón al decirle que no podría vivir en el campo, pero al mismo tiempo el la había tenido, estaba harto de las luchas de poder, de los mezquinos motivos económicos, de la irresponsabilidad hacia ese mundo que tanto apreciaba y que algunos de sus mas ambiciosos colegas veían solo como algo de donde solo había que tomar lo que uno deseaba. Bueno y no es que las sencillas gentes que lo rodeaban ahora fueran mucho mejores, pero afortunadamente no tenia el poder que les podían dar las maquinas y no podían hacer mucho daño.

Unos meses mas tarde, mientras soñaba despierto, un shuuuuuuuuuuh impertinente le hizo volver al mundo. -Esta bien, ya te oí, el vapor ya esta en su punto. Crish crisch crich, abrió las testarudas válvulas una vez mas oyó el Fuuuu uuup fuuup fup fup fup fup de los cilindros de la maquina, y oyó como un tubo comenzaba a chupar aire, como un anciano asmático. Ahora el tubo de cobre ya no estaba solo, sino que rodeaba una caja de lamina en la que Juan vertió agua de un balde. A cabo de un rato la superficie comenzó a verse brillante y a endurecerse y pronto unos resplandores blanquecinos le indicaron que tenia un fresco, frío, resbaloso y reluciente ... bloque de hielo.

Marta.... ¡te tengo una sorpresa!...

y la historia siguió su curso...

 

 


Soy Javier Delgado, nerd y amante de todo lo relacionado con ciencia, tecnologia, historia, comics, manga, historietas, escepticismo cientifico, fanfics, mas lo que se acumule en la semana. Espero les guste el contenido de este sitio y de la comunidad que hay en el. Este sitio se derivo del viejo foro de Kaliman, originalmente dedicado a mi heroe favorito. Asi que si no tienen nada que hacer, lo pueden hacer aqui.
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